martes, 17 de diciembre de 2013

Quitarle la frontera a las mafias militares.

Cruce Fronterizo Dajabon

En el día de ayer estuve visitando la provincia de Dajabón y fue tal el impacto de ver el paso fronterizo, que aun no se me quita el shock en que quede.

La primera impresión que me causaron los militares a cargo del paso fronterizo, fue la de un grupo de tigres que se juntan a beber romo en una esquina,  mientras pican a todo el que pasa para hacer “la botella”; de 15 militares que pude identificar solo uno estaba uniformado con uniforme oficial e identificación de la Cesfront, el resto vestía de civil, y con una facha de tigre o ganguero.

El servicio de chequeo era al azar  el único criterio que primaba era parecer una posible víctima del picoteo, las mayorías jóvenes mujeres a la que se la hacía un chequeo que rayaba mas en lo burdo que en lo profesional, mientras vehículos iban y venían sin ser requisado, vi inclusive la entrada al país de un camión mediano, con candado puesto y franqueado por un motorista cuya única notificación que dio fue, “”voy a buscar uno guineo” no sé qué tipo de guineo y porque necesitaban un camión cerrado con candado, cuando la supuesta carga se iba a buscar, pero más hizo usted amigo lector, que los guardias fronterizos que nos gastamos.

Varias veces se me acercaron "militares" (uniformado de civiles),  quizás un poco nervioso al verme encorbatado y fuera de ambiente y unos o dos buscone a ofrecerme el servicio de si quería cruzar a aquel lado, cosa que amablemente rechace, sin embargo note un incidente que me pareció digno de análisis, se supone que el mercado es binacional y así como los Haitianos, pueden cruzar para este lado, le asiste a los Dominicanos el mismo derecho de cruce, sin embargo ese derecho queda al antojo (económico  desde luego) del personal de frontera, quien cuando un joven reclamo ese derecho le notifico que requería de pasaporte y además un permiso de aduana que cuesta la friolera suma de 20 dólares ( no sé por qué en dólares si esto es Republica Dominicana Coñ….,)  y llegaron inclusive a ofrecerle trancarle, por suerte el problema se resolvió cuando un haitiano de los buscavidas, le facilito por la izquierda un cruce.

Esta misma situación se da en cada uno de los chequeo que camino a la frontera existen, cuya única función no es parar el contrabando, si no cobrarle el peaje correspondiente, que irá a parar a bolsillos de particulares.

Creo sinceramente que la frontera debe administrarse con un concepto profesional, y que si algún recurso se capte, sea para el estado, no para un grupo de vividores que dan una imagen tan mala del país y de sus autoridades, y que la relación con el estado vecino de Haití, se haga basado en los mismos concepto de igualdad de dos naciones que comparten frontera comunes, que la administración de la frontera se ponga en manos de civiles, y que solo la seguridad descanse en los militares, que los puesto de chequeo se habiliten, pero con fiscales, no con tenientes. Y que el personal que trabaje en la frontera sea un profesional y conozca y haga respetar los derechos tanto del nacional como del extranjero.












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